¿Hay bajas laborales de primera y de tercera clase? Degradación en las enfermedades mentales.

Cuando estamos en un contexto social, en un debate o conversación distendida la mayor parte de la gente se suele mostrar comprensiva con las personas que padecen enfermedades mentales, se defiende y se apoya, aunque sea verbalmente, a aquellos que sufren esta carga.

La situación cambia cuando ponemos la lupa en el ambiente de trabajo y se convive con los compañeros. La compresión a padecer estas enfermedades o algún episodio no siempre es vista con los mismos ojos. No sólo por parte de los compañeros de trabajo, también por parte del mismo enfermo o enferma que se minusvalora, experimenta el miedo al rechazo de los compañeros o de los superiores que puedan escindir el contrato y tener prejuicios contra la persona o la enfermedad. Por parte de los compañeros, puede ocurrir que no se entienda porqué no está en el puesto de trabajo, porque debe cogerse una baja “si no parece que le pase nada”. Volvemos a los prejuicios, al no entendimiento de cómo puede afectar a una persona pasar por una enfermedad mental. En el primer episodio o los primeros días que le ha ocurrido, se puede ver una respuesta más tolerante, pero la duración de esta tolerancia es inversamente proporcional a la duración de baja. La gente sospecha de la veracidad al no ser algo tangible como una incapacidad temporal física.

¿Ocurre lo mismo si tienes que coger una baja por un lumbago, por ejemplo? ¿Por una faringitis? O cualquier ejemplo que se pueda dar como enfermedad física. Porque los compañeros suelen encontrarse más libres de preguntarle al compañero por su dolencia, escribirle, o llamarle para ver cómo se encuentra. Hay más tabú con las enfermedades mentales, se pueden llegar a oír comentarios despectivos dónde se cuestiona la gravedad de la enfermedad o su existencia, frases con sonsonete y sarcasmo “Sí… está de baja parece ser…”. ¿Por qué esta diferencia entre un tipo de baja y otra?

No quiere decir que suceda en todos los trabajos, o que todas las personas que presentan algún tipo de enfermedad mental se sientan así, quizá estén más arropados y sientan más empatía por ellos. Pero se pueden caer muchas caretas, y se pueden ver abiertamente estas situaciones en varios trabajos, tristemente muy a menudo a espalda del que la padece. Propósito para 2023 hacer visibles esas barreras y eliminarlas para un entorno más sano.