Mi nombre es Juan Damián y soy profesor de música en el IES D. Bosco. Desde pequeño siempre he tenido un especial interés en la música y en el comportamiento humano. Un día por “casualidad” una formación que se llamaba Musicoterapia. Me día me di cuenta de que con esta formación podía aunar mis dos grandes pasiones: la música y el desarrollo personal.
A medida que fui conociendo más de esta disciplina me empezó a interesar distintos modelos y métodos. Debido a una experiencia personal muy importante en mi vida me aproximé al método GIM (Música Guiada e Imagen). El verano del 2022 terminé la formación de este método. Una formación que me llevó a un proceso personal muy profundo y mucha dedicación. Y ahora quiero transmitir todos los beneficios que presenta.
Con esta publicación y gracias a la colaboración de Miriam (Respira) me gustaría poder explicarte en qué consiste este poderoso método musicoterapeútico.
El Método Bonny de Imaginación Guiada con Música (GIM), es un modelo de terapia centrada en la música que lleva el nombre de su creadora, la Doctora Helen L. Bonny.
GIM es uno de los cinco modelos internacionales de terapia musical y el más aclamado de los modelos de terapia musical receptiva. Se trata de un modelo de psicoterapia profunda, un proceso creativo en el que los pacientes evocan imágenes mediante la escucha musical y la guía de un terapeuta con formación GIM. El método lo creó Helen Bonny, una investigadora y terapeuta musical humanista, mientras trabajaba en el Hospital Psiquiátrico de Maryland (EE. UU.), durante los años sesenta, en un grupo al que pertenecían el Dr. Stanislav Grof (Psiquiatra), el Dr. Walter Pahnke (Psicólogo y Teólogo) y Joan Kellogg (Psicóloga y Artista).
GIM utiliza programas musicales compuestos por determinadas secuencias, mientras el paciente se halla en un estado alterado de conciencia, con el objetivo de provocar y sostener el despliegue dinámico de experiencias internas a través de imágenes, sentimientos, sensaciones, pensamientos o recuerdos provocados por la música; de ahí que ofrezca multitud de posibilidades para producir cambios de humor y de comportamiento, amén de efectos fisiológicos. La música interactúa con la mente y el cuerpo, y las imágenes que evoca van desde imágenes multicapas a recuerdos sin procesar sensoriales, fisiológicos y afectivos.
Los autores que influyeron en Bonny y el fundamento teórico-filosófico del proceso son los siguientes: Carl Jung, psicología analítica, Abraham Maslow, psicología humanista y transpersonal, Hans Carl Leuner, psicoanálisis e imaginación afectiva guiada, y Carl Rogers, psicología humanista. Asimismo, el modelo posee fundamentos empíricos en Psicología Musical y Psicología del Desarrollo Humano, además de Neuropsicología.
¿EN QUÉ CONSISTE UNA SESIÓN INDIVIDUAL?
PREPARACIÓN
El terapeuta y el paciente entablan un diálogo preliminar que puede incluir información biográfica, identificación de sentimientos o preocupaciones actuales, y finalmente un enfoque o propósito para la sesión con la música.
El terapeuta proporciona sugerencias verbales para relajar el cuerpo y centrar la mente del paciente; de este modo, se favorece su entrada en un estado alterado de conciencia.
El terapeuta escoge un programa musical acorde al propósito de la sesión y disposición del paciente, para seguir el proceso terapéutico.
EXPERIENCIA MUSICAL INTERACTIVA
El paciente escucha la música y expresa las imágenes que le evoca (visuales, auditivas, táctiles, olfativas, gustativas, nuevas percepciones y comprensiones, recuerdos, sensaciones corporales incluyendo dolores, emociones y sentimientos).
El terapeuta interactúa verbalmente con el paciente para apoyarle y realzar sus experiencias musicales y de imágenes.
CIERRE
Al final del programa musical el terapeuta ayuda al paciente a volver a un estado de vigilia.
INTEGRACIÓN
El paciente plasma su experiencia dibujando un mandala.
La integración de las experiencias de la sesión continúa mediante una discusión reflexiva sobre el viaje propiciado por la música y el contenido del mandala. El paciente decide el significado y el simbolismo de las imágenes, en función de su propósito y momento vital.
Una sesión individual dura aproximadamente una hora y media.
(Individual y grupal: Aunque el modelo fue concebido en formato de terapia individual con adultos, algunos terapeutas han adaptado con éxito el modelo para trabajar con grupos, niños y adolescentes.)
¿A QUIÉN BENEFICIA?
GIM se emplea en muchos marcos sanitarios y hospitalarios (p. ej. en pacientes con fibromialgia, Parkinson, adicciones, trastornos alimentarios, ansiedad, depresión, conducta obsesiva y compulsiva, dolores crónicos, etc.) y con individuos y grupos en diversos procesos de transformación (p. ej. transiciones vitales, autoexpresión y empoderamiento, coaching y orientación vocacional).
No obstante, GIM está contraindicado para personas con:
Rasgos psicóticos.
Daño o lesión cerebral que impida el procesamiento de lo que emerge en la sesión.
Problemas en el entendimiento de símbolos y metáfora.
La mayoría de los pacientes en GIM experimentan una mayor conciencia sobre su crecimiento personal o espiritual. Algunos pacientes comentan que el proceso GIM trabaja más holísticamente que la terapia verbal y otros dicen que permite resolver los asuntos más rápido que la terapia verbal.
Si estas interesado/a anímate a probar una sesión. No te dejará indiferente.


