
El cambio también implica perder: aprender a soltar para poder avanzar
Pero hay una parte del cambio de la que hablamos mucho menos:
cambiar también implica perder.
Y quizá por eso algunos cambios nos duelen tanto, incluso cuando sabemos que son necesarios.
Porque no solo dejamos atrás situaciones. A veces dejamos atrás personas, rutinas, lugares, expectativas, vínculos, maneras de relacionarnos e incluso una versión de nosotros mismos que durante mucho tiempo nos ha acompañado.