
Hay cosas que arrastramos y que no siempre sabemos nombrar
Empezar un proceso terapéutico puede ser ese espacio para parar, entenderte, ordenar lo que estás viviendo y comenzar a cuidarte de una manera diferente. No tienes que esperar a estar peor, a tenerlo todo claro o a saber exactamente qué te ocurre para pedir ayuda.
A veces, el primer paso simplemente es decir: «Creo que necesito un espacio para mí».